Álbum, pinchando sobre la foto

Torrevieja despidió ayer con alegría y aplausos el ciclo de Teatro en la Calle “Salpa Fuera”, una propuesta cultural que ha llenado de arte y sonrisas diferentes rincones de la ciudad durante las últimas semanas. El broche de oro lo puso el espectáculo “Ritmos animalescos”, un original concierto titiritero a cargo de la compañía “Fábrica de Paraules y EDYCU”, que hizo vibrar al público reunido en el Parque de las Naciones.

Desde primeras horas de la tarde, numerosas familias se dieron cita en el parque, que se transformó en un improvisado escenario al aire libre lleno de color, música y diversión. Niños y mayores disfrutaron de un espectáculo que combinó teatro, ritmo y poesía, en una puesta en escena repleta de energía y humor. “Ritmos animalescos” no fue un concierto al uso: fue una explosión de creatividad donde los títeres, la música en directo y las historias rimadas se fundieron para celebrar el poder de la palabra y la imaginación.

La propuesta, dirigida a todos los públicos, invitó a redescubrir las rimas y retahílas de la tradición oral, aquellas canciones y juegos de la infancia que siguen resonando en la memoria colectiva. Con un lenguaje fresco y lleno de ritmo, la compañía logró conectar con los más pequeños, que participaron entre risas y palmas, y también con los adultos, que se dejaron llevar por la nostalgia y el encanto del teatro más cercano y humano.

El ciclo “Salpa Fuera”, impulsado por la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Torrevieja, ha tenido como objetivo acercar las artes escénicas a la calle, ofreciendo espectáculos gratuitos y accesibles en espacios públicos. Su nombre, “Salpa Fuera”, evoca un doble símbolo profundamente ligado a la identidad local: por un lado, la sal, mineral emblemático de la ciudad; y por otro, la salpa, un pez que los pescadores devuelven al mar, reflejando la relación entre Torrevieja y su entorno marino.

Con esta última actuación, el ciclo concluye dejando un balance muy positivo, tanto por la respuesta del público como por la diversidad y calidad de las propuestas presentadas. “Salpa Fuera” ha demostrado que el teatro, la música y la creatividad pueden salir de los escenarios tradicionales para encontrarse cara a cara con la gente, convirtiendo parques y plazas en auténticos espacios de convivencia y cultura compartida.

La tarde se cerró con aplausos, baile y un ambiente festivo que recordó la importancia de mantener vivo el espíritu del juego y la imaginación. “Ritmos animalescos” puso así el punto final perfecto a una edición en la que el arte volvió a salir a la calle para celebrar la vida, la palabra y la alegría de estar juntos.