Las calles de La Mata se convirtieron ayer en una auténtica pasarela del desparpajo durante el Desfile Multicolor, un evento que volvió a demostrar que el sentido del humor es, sin duda, el traje oficial de este paradisiaco rincón del Mediterráneo. Ni los colores del arcoíris bastaron para describir la explosión de alegría, imaginación y locura festiva que se vivió a lo largo de la tarde.
El recorrido arrancó en la Avenida de Soria, junto al Parque del Molino del Agua, y avanzó entre aplausos, vítores y carcajadas hasta las inmediaciones del Acequión matero. Dos horas de desfile que parecieron un suspiro, porque cuando la diversión va en carroza, el tiempo también se disfraza.
Abriendo la comitiva, varias comparas que pusieron el listón de la simpatía bien alto, seguidas de la espectacular carroza que llevaba a la radiante Reina de La Mata, Arantxa Pérez Fiol, que, con su sonrisa inagotable, conquistó a todos sin necesidad de corona extra.
Las peñas materas demostraron que la creatividad no tiene límites ni vergüenza: moscas futuristas, toreras de alta categoría, corsarios, piratas y hasta gimnastas que demuestran qiue lo que hay es sentido del humor, porque en La Mata nadie se libra del disfraz.
Y como todo buen desfile necesita su final feliz (y sabroso), la famosa “Carroza del Hambre” cerró la jornada repartiendo morcillas, chorizos, panceta, lomo y bebidas refrescantes. Una despedida a lo grande que dejó claro que en La Mata, si no te ríes, al menos te vas bien comido.
El Desfile Multicolor volvió a ser, un año más, una cita imprescindible dentro de las fiestas en honor a la Santísima Virgen del Rosario, confirmando que cuando La Mata sale a la calle, no hay quien la supere en color, alegría y ganas de pasarlo bien.
