Samuel Hernández Imbernón

Samuel Hernández Imbernón, joven músico torrevejense, ha logrado un gran éxito para la tuba española: alzarse con la Medalla de Plata en la categoría de Tuba Artistas en la 40ª Edición del Concurso Internacional de Tuba y Bombardino Falcone Festival, celebrado en Whitehall (Michigan, EE. UU.). Este certamen es considerado uno de los más exigentes y respetados del mundo en su especialidad.

Hoy Objetivo Torrevieja habla con él para conocer más sobre su experiencia y lo que significa este logro para su carrera.

P: Samuel, ante todo, ¡enhorabuena! ¿Cómo te sientes tras conseguir la Medalla de Plata en un concurso de esta magnitud?

Samuel: Muchas gracias. La verdad es que todavía estoy asimilándolo. Ha sido una experiencia increíble, tanto por el nivel del concurso como por el ambiente musical que se respira allí. Estar rodeado de músicos de tanto talento y recibir este reconocimiento es un gran honor.

P: Competías en la categoría de artistas, la máxima categoría. ¿Cómo fue el proceso de selección y participación?

Samuel: El proceso es muy exigente. Primero hay una fase de preselección por vídeo, donde ya se presentan muchos tubistas de todo el mundo. Después, si eres seleccionado, pasas a las rondas presenciales en Whitehall. Cada fase tiene repertorio muy técnico y variado. Es un reto enorme que exige preparación física, mental y artística.

P: Compartiste podio con músicos de Japón y Corea. ¿Cómo fue el ambiente entre los participantes?

Samuel: Muy enriquecedor. Neo Yamada (Japón) y Ji Woong Hyun (Corea) son 2 músicos excepcionales, este último con la carrera de tuba terminada, los estudios de máster finalizado y terminando el Doctorado en EE. UU. Fue un placer compartir escenario con ellos. A pesar de ser una competición, se respiraba compañerismo y admiración mutua. Al final, todos estamos ahí por amor a la música, y por mejorar musicalmente cada uno de nosotros.

P: Sabemos que estuviste acompañado por la pianista Dra. Mary Jo Cox y colaboraste con la Blue Lake Festival Band bajo la dirección del Dr. Trae Blanco. ¿Qué significó esto para ti?

Samuel: Fue un verdadero lujo. La Dra Mary Jo Cox es una pianista impresionante y trabajar con ella me dio mucha seguridad en el escenario. Es una gran pianista y música, a parte de una bellísima persona.

Y tocar con la Blue Lake Festival Band fue emocionante. El Dr. Blanco tiene una gran sensibilidad musical y eso me ayudó en cada ensayo y actuación. Me sentí muy cómodo y arropado por el y por toda la banda sinfonica.

P: ¿A quién te gustaría agradecer especialmente por este logro?

Samuel: A muchas personas. En primer lugar, a mi familia, por su apoyo incondicional. A todos mis profesores, a los de ahora y a los de antes, a los de Ámsterdam y a los de España. Todos han sido clave en mi formación. También quiero mencionar a la organización del Falcone Festival. Son un equipo humano increíble. Al jurado que ha tenido a bien otorgarme este galardón. Y, por supuesto, a vosotros los medios de comunicación y todas las personas que me han mostrado su apoyo y cariño durante este proceso. ¡Gracias de corazón!

P: Samuel, muchos se preguntan: ¿por qué te presentas a tantos concursos?

Samuel: Buena pregunta (sonríe). La verdad es que presentarme a concursos no tiene otra razón que marcarme metas a corto plazo. Para mí, son una forma de obligarme a estudiar y mejorar musicalmente. Es algo muy humano: cuando no tienes un objetivo cercano, lo normal es que te relajes, bajes un poco la intensidad. Pero cuando sabes que tienes un compromiso importante en pocas semanas, tu mentalidad cambia. Te obliga a levantarte todos los días con disciplina y exigirte más.

P: ¿Entonces los ves más como una herramienta que como una competición?

Samuel: Exacto. Por supuesto que hay un componente competitivo, pero para mí lo más valioso es lo que ocurre antes del concurso: todo ese proceso de preparación, de trabajar el repertorio con profundidad, de perfeccionar detalles que quizá en el día a día no pulirías tanto. Esa presión positiva me ayuda a evolucionar.

P: ¿Y cómo afecta eso a tu crecimiento como artista?

Samuel: Muchísimo. No solo mejoras técnicamente, también aprendes a gestionar los nervios, tocar bajo presión y enfrentarte a escenarios nuevos. Es una forma de salir de tu zona de confort constantemente. Cada concurso es una oportunidad para conocer grandes músicos, aprender de ellos y seguir descubriéndome a mí mismo como intérprete.

P: ¿Recomendarías a jóvenes músicos presentarse a concursos?

Samuel: Sí, sin duda. Pero no con la mentalidad de “tengo que ganar”, sino con la actitud de que cada concurso es un entrenamiento intensivo para ti como músico. Al final, el verdadero premio no es la medalla, sino el nivel que alcanzas en el camino.

P: Estudiar música requiere mucho esfuerzo y también por qué no hablar de ello, recursos. ¿Cuentas con alguna beca o ayuda económica para seguir con tu formación o presentarte a estos concursos?

Samuel: No, no tengo ninguna beca ni ayuda. Todo lo que estoy haciendo es gracias al esfuerzo de mi familia. Es muy costoso estudiar en el extranjero porque con los sueldos nuestros, tenemos que pagar los gastos del extranjero (matriculas, hospedaje, transporte, manutención, etc), y todo ellos son más caros que en España. Mis padres me dicen que adelante con todo, y espero devolverles algún día todo el esfuerzo económico que están haciendo con una gran alegría muy grande. La música para mí no es solo un sueño, es una necesidad, y aunque el camino sea duro, no pienso rendirme.

P: Para terminar, ¿qué sigue ahora para ti?

Samuel: Seguir creciendo como músico. Este reconocimiento me motiva aún más a seguir trabajando, explorando nuevos repertorios y compartiendo la música con el público. Hay muchos proyectos en camino, y espero poder seguir llevando el nombre de la tuba española y el nombre de Torrevieja, a lo más alto.

P: ¡Enhorabuena nuevamente, Samuel! Te deseamos muchos más éxitos en tu carrera.

Samuel: ¡Muchísimas gracias Fernando!