Álbum, pinchando sobre la foto

La calle Vicente Blanco Ibáñez se convirtió el pasado domingo en un escenario de música, diversión y convivencia vecinal con la celebración de la última Verbena de Verano organizada por la Hoguera Molinos del Calvario. Una jornada intensa que reunió a vecinos y visitantes en un ambiente festivo que se prolongó desde la tarde hasta bien entrada la noche.

La programación comenzó con una sesión de juegos e hinchables, pensada para los más pequeños, que disfrutaron de actividades llenas de color y movimiento. A continuación, se llevó a cabo el esperado sorteo de regalos, uno de los momentos más seguidos por el público, que volvió a aportar emoción y sorpresas a la velada.

El broche final lo puso la espectacular Fiesta de la Espuma, un estallido de alegría que convirtió la calle en un auténtico mar de diversión. Grandes y pequeños compartieron un momento único que marcó el cierre perfecto de unas verbenas que, un año más, han sabido combinar tradición, convivencia y entretenimiento para todos los públicos.

El presidente de la Hoguera Molinos del Calvario, Alfredo Guillén, verdadero motor de estas celebraciones, destacó la implicación de la comisión y la respuesta del vecindario, que con su entusiasmo mantiene vivo este acontecimiento estival. También cabe resaltar el impecable servicio de barra ofrecido durante todas las jornadas, gestionado con profesionalidad y simpatía por los integrantes del grupo “Malabar”, que se han convertido en parte esencial del ambiente festivo.

Con esta última cita, la Hoguera Molinos del Calvario despidió su ciclo de verbenas de verano, dejando una estela de buenos recuerdos y reforzando su papel como punto de encuentro social y cultural en la vida de Torrevieja.