El remero de mar de Torrevieja ya había sido plata en el Europeo de octubre
Fuente Diario Marca
Ander Martín ha sumado una plata histórica en el Campeonato del Mundo de Beach Sprint que se celebra en Manavgat (Turquía) tras caer en la final de solo ante el estadounidense Christopher Bak. Histórica porque hablamos de una modalidad que hará su debut olímpico dentro de tres años en Los Ángeles. El remero de Torrevieja (Alicante) ya había sido doble oro mundial en doble scull mixto con Esther Briz en 2021 y 2022 y bronce en 2024. Además, venía de ser plata europea hace sólo un mes en Antalya, otra localidad turca.
El español, que había sido cuarto en la la contrarreloj preliminar del jueves y ayer había superado con facilidad el cruce de octavos, se jugaba luchar por las medallas ante el turco Kaan Aydin, al que superó en una regata controlada en todo momento y que acabó decantando a su favor por dos segundos (2:25.27 por los 2:27.41 del otomano).
Tras superar en ese cruce de cuartos al remero local, a Martín le esperaba un hueso muy duro en las semifinales, el alemán Moritz Wolff, que había sido el mejor en la contrarreloj preliminar.
Wolff es uno de esos reciclados que provienen del remo clásico y se han pasado al de mar ahora que va a ser olímpico -el trasvase entre una modalidad y otra es constante-. De hecho, estuvo en los Juegos de París 2024 y fue quinto como integrante del cuádruple scull germano.
La regata fue brutal, con Wolff saliendo muy rápido de la playa y aventajando a Martín en poco más de un segundo al paso de la boya, situada a 250 metros de la salida -ecuador de una prueba que tiene 500 metros sumando la distancia que los remeros deben correr sobre la arena-.
Esfuerzo, recompensa y peaje
El español, de 25 años, apretó los dientes remando en ese segundo tramo de regreso a la arena y llegó a la par del germano a los metros decisivos en los que hay que correr en tierra firme para tocar el botón que determina el ganador de la regata.
Un esfuerzo que mereció la pena porque Wolff se derrumbó como un árbol gigante a tres metros de la llegada, lo que provocó que el alicantino finalmente ganara con 24 segundos de diferencia, el tiempo que necesitó el remero germano para levantarse de la arena y completar la prueba.
Pocos minutos después, Ander Martín pagaría en la final ese enorme esfuerzo ante Christopher Bak, que defendía la corona del pasado año lograda en Génova, en una regata en la que había ganado al malagueño e histórico de la especialidad Adrián Miramón.
El español perdía ya cinco segundos al paso de la boya y se dejó ir consciente de que la desventaja era ya insalvable, sobre todo porque Bak había tenido una semifinal mucho más amable ante el francés Mathis Nottelet, finalmente bronce.
Así las cosas, Bak se imponía con un tiempo de 2:33.82 y Ander entraba en meta casi medio minuto después (3:00.77), fundiéndose en un abrazo con un rival que jugará en casa dentro de tres años en Los Angeles, cuando esta espectacular modalidad haga su debut olímpico.
