Álbum, pinchando sobre la foto

VÍDEO: Pinchando AQUÍ

Si existe una fiesta capaz de unir a todo un pueblo alrededor de una paella, un caldero, unas brasas y un buen puñado de pelotas de La Purísima, esa es el “Día de las Paellas”. Y Torrevieja volvió a demostrarlo. El Parque Antonio Soria se transformó, por trigésimo tercer año consecutivo, en un gigantesco “paellódromo” de aproximadamente 80.000 metros cuadrados, que a estas alturas ya debería constar en el catastro como “zona arrocera protegida”.

Unas 15.000 personas —jóvenes, niños, abuelos, pensionistas, de izquierdas, de derechas y, como siempre, los inevitables “arrimaos”— se repartieron por las 560 parcelas habilitadas. Eso sí, solo ochenta grupos pudieron competir en el Concurso oficial, aunque todos cocinaron como si se jugasen una estrella Michelín o al menos el reconocimiento eterno del vecino de parcela.

La jornada arrancó temprano, cuando los grupos comenzaron a llegar cargados de sartenes, cazuelas, parrillas, frigoríficos portátiles, mesas plegables, toldos y, en algún caso, más utensilios que la cocina de un restaurante de cinco tenedores. Todo, por supuesto, “debidamente homologado”, que en Torrevieja, cuando se habla de paellas, la seriedad va por delante… aunque después reine el buen humor.

Los más pequeños disfrutaron como si no hubiera mañana en los castillos hinchables, con pintacaras, globoflexia y toda clase de diversiones. Mientras tanto, los mayores daban buena cuenta de arroces, barbacoas y pelotas, al ritmo de “La Hornet”, Dj. Charri con Alcafly y Luis López Dj., que lograron que más de uno se viniera arriba con coreografías que, según testigos, podrían aspirar a figurar en un musical hollywoodiense si les pillan de buen día.

Como ya es tradición, los nombres de los grupos compitiendo volvieron a ser un espectáculo aparte: desde los clásicos a los imposibles, pasando por los que hacen que uno se pregunte si no habrá habido exceso de creatividad antes del desayuno. Pero, al final, los premios eran lo de menos. Lo importante, como cada año, era compartir mesa, risa, música y buen ambiente entre vecinos y amigos.

Así, un año más, el Día de las Paellas volvió a ser lo que siempre ha sido: una demostración de que en Torrevieja, cuando el pueblo se junta para celebrar, no hay quien le gane a alegría, ingenio y sabor.

XXXIII CONCURSO DE PAELLAS DE TORREVIEJA

Tras la degustación por el Jurado, fueron entregados los premios que fueron los siguientes:
1º Los Costeños
2º Los Salerosos
3º Los Roper
4º Masa Coral “José Hódar”
5º Sirla
Premio Paco “El Mudo”: Rotary Club Torrevieja

VII CONCURSO CAMISETAS “DÍA DE LAS PAELLAS”

Más chocante: Toda SP
Mejor lema: Summer Vibes
Mejor diseño: Torrevieja Radio