La Sala de Exposiciones Vista Alegre abrió ayer sus puertas a una muestra antológica dedicada al pintor zaragozano Luis Cajal Garrigós, fallecido en Torrevieja a los 88 años el 20 de mayo de 2015, ciudad en la que residió durante más de cuatro décadas y donde dejó una profunda huella artística y personal.
El acto de inauguración estuvo presidido por el concejal de Cultura, Antonio Quesada, acompañado por la edil Diana Box y el gerente del Instituto Municipal de Cultura “Joaquín Chapaprieta”, Miguel Fernández. El comisario de la exposición y director del Museo “Luis Cajal”, Ramón Torregrosa, destacó que la muestra es solo una selección de los abundantes fondos que custodia el museo. Según explicó, fue voluntad expresa del propio Cajal que sus obras permanecieran en Torrevieja para ser disfrutadas por sus vecinos.
La exposición reúne piezas que recorren toda su trayectoria creativa, desde sus primeras obras de juventud hasta las últimas realizadas poco antes de su fallecimiento. Se trata de una oportunidad única para adentrarse en el universo pictórico de un artista que llegó a producir más de un millar de cuadros, siempre fiel a un estilo en el que la precisión técnica se conjuga con una mirada sobria y luminosa.
Luis Cajal Garrigós, nacido en Zaragoza en 1926, está considerado uno de los grandes referentes de la pintura española contemporánea. Se formó en la Escuela de Artes y Oficios de Madrid y destacó inicialmente como dibujante publicitario, disciplina que le permitió adquirir un dominio excepcional del trazo y la composición. Posteriormente ejerció como profesor en distintos centros artísticos y, ya instalado en Torrevieja, abrió su propio taller, donde trabajó y enseñó a lo largo de décadas, transmitiendo su pasión y rigor a nuevas generaciones de pintores.
Su obra, marcada por un acabado impecable desde el esbozo inicial hasta la firma final, forma parte de colecciones y museos de prestigio en distintos países, consolidando un legado que trasciende fronteras. En palabras de quienes le conocieron, Luis Cajal fue no solo un maestro de la pintura, sino también un ejemplo de entrega al arte y a la vida cultural de Torrevieja.
