La comunidad parroquial de Torrevieja se reunió en la tarde de ayer en el Templo Arciprestal de la Inmaculada Concepción para rendir un sentido homenaje al Rvdo. Don Tomás Álvarez Fernández, quien falleció el pasado 9 de septiembre en León, a los 98 años de edad. Numerosos fieles, amigos y voluntarios quisieron estar presentes en la Eucaristía en memoria de quien dejó una huella imborrable durante sus más de quince años de servicio en la ciudad salinera.
En el Altar Mayor, a los pies de su querida Inmaculada, se situó en un lugar de honor una fotografía de Don Tomás luciendo la estola azul que la Real Asociación de los Hijos de la Inmaculada le regalaron con motico de su 90 cumpleños.
La ceremonia estuvo presidida por el párroco, José Antonio Gea, acompañado por el vicario Fernando Galvañ y el sacerdote José Antonio Moya Grau, quien también fue párroco de la Inmaculada entre los años 1990 y 2000. Durante la homilía se recordó la entrega y cercanía de Don Tomás, su implicación en la vida parroquial y su dedicación a la Hospitalidad Diocesana de Nuestra Señora de Lourdes, a la Real Asociación Hijos de la Inmaculada y Pastoral de la Salud, entre otros grupos, donde volcó gran parte de su vocación de servicio. ,
El maestro Aurelio Martínez acompañó la celebración al órgano con piezas cargadas de simbolismo y emoción como, “Hacia ti morada Santa”, “Hija del pueblo” de Alberto Taulé, “Santo” de Tomás Aragüés, “La muerte no es el final” de Cesáreo Gabaráin y “Salve Regina”, canto gregoriano, que llenaron de solemnidad y recogimiento la nave central del templo.
La misa reunió a una amplia representación de fieles y voluntarios de la Delegación de la Hospitalidad Diocesana de Lourdes, encabezados por su presidenta, Concha Sala, la Real Asociación Hijos de la Inmaculada, con su presidente Antonio Aniorte, así compo numerosos miembros de las catequesis de la parroquia, Cofradías de Semana Santa y otros colectivos que se vieron apoyados y confortados con su implicación, y quienes no quisieron faltar para despedir con cariño a quien consideraban un hermano en la fe.
Su vida
Nacido el 5 de mayo de 1927 en Cabanillas de San Justo, en la comarca del Bierzo (León), Don Tomás ingresó al seminario de Astorga y, desde entonces, dedicó toda su vida al sacerdocio. Llegó a Torrevieja en 2002 acompañado por su hermana Sagrario, con la que convivió durante años. Durante su estancia, celebró misas, acompañó a enfermos, participó en actos comunitarios y se ganó el afecto de cuantos lo conocieron.
En julio de 2017 la parroquia de la Inmaculada le despidió en una emotiva ceremonia de agradecimiento. Aunque desde entonces residía en Astorga, nunca perdió el vínculo con Torrevieja, regresando en varias ocasiones para compartir celebraciones con antiguos feligreses y amigos.
Con su fallecimiento, Torrevieja pierde a un sacerdote cercano, sencillo y entregado, pero su recuerdo permanecerá vivo en todos aquellos que tuvieron la fortuna de conocerle y compartir con él camino de fe.
Descanse en Paz
