Un centenar de vecinos de la Urbanización Torrealmendos, la urbanización donde residía y donde fue brutalmente asesinado Patrick, a manos del compañero sentimental de su madre, quisieron mostrar su dolor y consternación con una concentración que se convocó a la entrada de la Urbanización. Un banco de lo que habitualmente sirven para esperan el bus, fue el lugar que se convirtió en un improvisado altar qué no tardo en cuajarse de notas de cariño, velas y florea. Tras un emocionante minuto de silencio. El presidente de la Urbanización leyó un pequeño manifiesto que fue aplaudido por todos los congregados entre los que se encontraban, los concejalas del Ayuntamiento de Torrevieja, Agustina Esteve, Carenen Candel y Tomás Ballester.
