A solo  60 horas de la multitudinaria ofrenda de flores a la Patrona, los cientos de ramos que adornaban la Fachada del Templo fueron arrojados a la basura.

Álbum, pinchando sobre la foto

Álbum, pinchando sobre la foto

Fernando Guardiola

No quiero con este artículo, prejuzgar y crear una polémica estéril que no sirva para nada, puesto que el mal, se diga lo que se diga es un mal, ya está hecho.  Solo es mi deseo hacer recapacitar a los responsables del hecho que relato y sugerirles nuevas ideas para años venideros. El mismo día de la ofrenda, a escasos minutos de que comenzase a desfilar el primero de los grupos, el que prescribe, comentaba con el mantenedor del acto, Francisco Reyes, la conveniencia de que el arco floral que se creaba con las flores de la ofrenda, permaneciese hasta el Día Grande de la Magna Procesión, por lo hermoso que resultaría ver aparecer a nuestra Patrona bajo un arco floral. Pero mira por donde ayer por la mañana no pude tener peor despertar. Un email me ponía al corriente de que a las ocho de la mañana una brigada de limpieza acababa de arrancarme de cuajo el deseo que le transmitía a Reyes. No me lo puede creer hasta que no lo vi. Una fachada de la Iglesia desnuda, con el esqueleto del frontal conservando solo el penacho floral que aun estando fresco como nunca, a los pocos minutos también desapareció. Mi pregunta es la misma que muchísimas personas de las que pasaban por allí se hacían. ¿Por qué a menos de sesenta horas de la ofrenda las flores se tiran literalmente a la basura? ¿No estaban frescas?, ¿Atraen molestos mosquitos? ¿desprenden hojas secas? . Frescas estaban más que el primer dia, de muestra vean ustedes las fotos. Mosquitos que yo sepa no hay, y de hojas secas, tampoco, porque la climatología y el agua caída mantenían las flores frondosas. A la “clarividente” mente que se le ha ocurrido tal destino, habría que preguntarle si cuando le regalan flores a los dos días las tira, ¿a que no?. Entonces alguien tendrá que explicarle a los cientos de personas que el sábado se dejaron miles y miles de euros en flores para adornar la “casa” de su Inmaculada, el porqué de este expolio. Todo ello sin contar con que las cestas y soportes que los centros florales, se abandonaron a su libre albedrio, siendo objeto primero de expolio floral y después de sustracciones de alguna de ellas por transeúntes.
En fin que me he llevao un “disgustaso” de padre y muy señor mío. Espero que el año que viene rectifiquen y dejen a nuestra patrona lucir ese manto de flores, reflejo del amor de un pueblo. Que se tenga más en consideración a tanta gente como se ha unido en torno a su patrona. ¿Hay algún otro acto al cabo del año en el que nos demos cita un mayor número de gente en Torrevieja, todos unidos?. Y además nos sentimos orgullosos de ello.