Álbum, pinchando sobre la foto

Nos cuesta a veces trabajado escribir sobre algunos aspectos de la vida cultural de nuestra ciudad, y más cuando el evento que anoche presenciamos es de una calidad, sino como  para un «Grammy», si al menos digna y bien realizada. Que una docena de personas se suban a un escenario, perfectamente montado y equipado, con un juego de luces y sonido magníficamente preparado, para que solo una veintena de personas disfruten del espectáculo, es algo que los responsables de ese tipo de eventos deberían «mirar»,… por si eso. Algo falla, pues no es la primera vez que asistimos a espectáculos de calidad manifiesta, al que solo van «cuatro gatos». Pero no es lo mismo una obra  de teatro en el que el coste del montaje es mínimo, a uno como el que ayer tuvo lugar en las Eras de la Sal, con más de 10 operarios municipales, ocupados en el montaje y desmontaje.  El fracaso es aun mayor cuando el público destinado a la actuación de ayer era el extranjero, y más concretamente la colonia británica, la cual sabemos, que cuando son informados acuden en masa a este tipo de actuaciones. Alguien debería exigir a los organizadores unos «mínimos», antes de abrir las puertas de un local para un evento, pues lo de anoche resultó simplemente patético. La actuación en sí fue, como comentábamos, digna, bien trabajada y muy completa en su recorrido por los grandes éxitos de los años 50, 60 y 70, pudiendo escuchar música de Bill Haley, Louis Prima, Los Beatles, Carpenters, etc.  Los «Old Boys», que celebraban, la pomposamente llamada «1ª Costa Blanca Oldie Night», tendrán que esperan a mejor ocasión para que sus buenas interpretaciones sean aplaudidas como se merecen.