La jornada festiva reunió a más de un centenar de comensales en el Mesón El Huertano y culminó por la tarde en el Centro Municipal de Ocio con baile, reconocimientos y la entrega de la antorcha olímpica.

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Un año más, la celebración de las Águedas volvió a convertirse en una de las citas sociales par a nuestros mayores,  más esperadas de septiembre en Torrevieja. Vestidas de blanco y con la alegría que caracteriza a esta agrupación, más de un centenar de comensales se dieron cita en el Mesón El Huertano para compartir una jornada de convivencia. La presidenta Rosa Iglesias encabezó la fiesta acompañada por el alcalde de Torrevieja, Eduardo Dolón, y las concejalas Sandra Sánchez e Inmaculada Montesinos, quienes no quisieron faltar a esta entrañable tradición.

La comida estuvo marcada por la buena mesa y el mejor ambiente, pero también por la emoción de un merecido homenaje. Las Águedas quisieron reconocer la dedicación y el cariño de Elena Zabrodina, una persona muy querida por todas ellas y siempre presente en los actos y actividades de la agrupación. Al finalizar el almuerzo, las organizadoras sorprendieron a los asistentes con un animado sorteo de regalos que despertó sonrisas y aplausos entre las participantes.

La fiesta continuó por la tarde en el Centro Municipal de Ocio, donde la música y el baile dieron paso a uno de los momentos más simbólicos de la jornada. La reina, damas y el míster, acompañados por la concejal Inmaculada Montesinos y la presidenta Rosa Iglesias, recibieron en el escenario a los representantes de la Casa de la Tercera Edad Restituto Marroquí, quienes portaron con orgullo la antorcha olímpica hasta el CMO. Un gesto cargado de emoción y simbolismo que unió a todos en torno al espíritu deportivo y festivo.

El acto incluyó también el agradecimiento a los representantes del Centro Polivalente de La Mata, que junto con la reina, la dama y el míster fueron acogidos con aplausos por todos los presentes en el escenario. Con música, baile y una gran participación, las Águedas volvieron a dejar patente la fuerza de la tradición y la importancia de mantener vivas estas celebraciones que forman parte de la identidad local.