Álbum, pinchando sobre la foto

VÍDEO: Pinchando AQUÍ

La Masa Coral José Hodar, se desplazó a tierras asturianas , invitados por el coro «Errante» , de la comarca de la sidra, el cual nos visitÓ en Torrevieja, justo antes de la pandemia, con la promesa de devolverles la visita lo antes posible y así lo hemos hecho el pasado puente. Para ello nos pusieron en contacto con Enrique Fernández, presidente del Centro Asturiano de Torrevieja, que no se conformó con ayudarnos.
Enrique os ayudó a ponernos en contacto con el presidente del coro “Errante”, sino que nos organizó un segundo concierto con la Coral “Capilla” de Torre de Villaviciosa en la iglesia de Santa María, donde a pesar de la bochornosa tarde, pudimos realizar un concierto ambas corales que fue del agrado del público asistente, que nos reconfortó con prolongados aplausos. Acto seguido fuimos invitados a un picoteo asturiano, algo más que una cena, regada por expertos escanciadores de sidra , que no bajaron el listón, hasta que nos tuvimos que ir por exigencias del horario del autobús.

Para nuestra sorpresa y alegría el primer día al llegar al hotel, nos estaba esperando Enrique Fernánez, para darnos la bienvenida con la promesa de acompañarnos en todos los desplazamientos, como así lo hizo.
El segundo concierto nos llevó a Sariego en el corazón de la Comarca de la Sidra, allí nos esperaba Javier el Presidente del Coro “Errante”, para acompañarnos a la Cueva de San Pedrín, donde se iba a celebrar el concierto.

Nos quedamos sin palabras al contemplar la belleza de la cueva y su entorno, donde pudimos compartir cartel aparte de con el coro local, con gaitas, tambores y cantantes del folklore local, cerrando el concierto la Masa Coral José Hodar, entonando habaneras como la “Caña dulce”, “Ahí marinero” , “La dulce habanera”, “Don Gil de Alcalá”, “Adiós lucero de mis noches”, “Yo quiero ser marinero”, cerrando el concierto con “Soy español”…, entre vítores, aplausos y menciones a Torrevieja, salimos emocionados y sobrecogidos de la cueva pensando que en cualquier momento se podría venir abajo.

Nuestra sorpresa fue mayúscula, cuando vimos aparecer a D. Urbano Arregui , que a pesar de su avanzada edad, quiso acompañarnos ocupando un lugar destacado entre el público. Cabe destacar que en los dos conciertos terminamos cantado el Himno de Asturias el conocidísimo “Asturias patria querida”.

Tras la entrega de unos reconocimientos, nos dirigimos a una carpa instalada en un prado cercano para dar buena cuenta de una “Espichá», donde bollos preñaos, embutidos típicos, tortillas y un sin fin de productos de la tierra abarrotaban las abundantes mesas, donde la fraternidad de los asturianos brilló a gran altura y donde la sidra corría a raudales, con la atenta ayuda de nuestros anfitriones.

Reiterar nuestro agradecimiento al presidente y parte de su junta directiva, que en todo momento velaron porque todo saliera perfecto. Agradecimiento extensivo a las corales locales por su hospitalidad y su exquisito trato.
Las doce horas de autobús y el cansancio han pasado a un segundo plano.

¡La experiencia a merecido la pena!