La Cofradía de Nuestro Padre Jesús Cautivo ha abierto oficialmente el proceso electoral para la elección de su nuevo presidente, tras la finalización del mandato de la actual presidenta. La convocatoria, que se realizará conforme a la normativa diocesana y los estatutos de la propia cofradía, marca un momento significativo en la vida de la hermandad, invitando a los cofrades a vivir este proceso con espíritu de comunión, alejándose de divisiones y rivalidades.
La Junta Gestora Electoral, encargada de velar por la transparencia y el cumplimiento de la normativa, está formada por Ramón Ros como presidente, Ainara Antelo como secretaria, Edmundo Prades como vocal y el consiliario Aurelio Ferrándiz García.
El calendario electoral establece que el censo podrá ser consultado entre el 26 y el 28 de septiembre en la sede de la cofradía. El plazo para presentar candidaturas estará abierto del 24 de septiembre al 17 de octubre, debiendo formalizarse de manera personal y por escrito ante la Junta Gestora. El 18 de octubre se publicará la lista oficial de candidatos, que será remitida a todos los cofrades junto a la convocatoria de la Asamblea General Extraordinaria.
La votación tendrá lugar el jueves 23 de octubre, entre las 20:00 y las 22:00 horas, en la Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús, ubicada en la plaza de Oriente s/n de Torrevieja. Una vez concluido el escrutinio, el resultado será remitido al Obispo diocesano para su confirmación.
Podrán ejercer su derecho al voto todos los cofrades mayores de edad que estén al corriente en el pago de cuotas y presenten su documento de identidad en el momento de la votación. El sufragio será directo, libre y secreto.
En cuanto a los requisitos para optar a la presidencia, la normativa establece que el candidato debe encontrarse en plena comunión eclesial, distinguirse por su vida cristiana y vocación apostólica, tener al menos dieciocho años, y participar en programas de formación cristiana. Asimismo, quedan excluidos quienes ostenten cargos políticos de dirección, quienes se encuentren en determinadas situaciones matrimoniales irregulares, o quienes se hallen públicamente apartados de la fe católica.
La cofradía encomienda este proceso a sus titulares y anima a los cofrades a vivir estas elecciones bajo el espíritu evangélico de unidad y fraternidad, recordando las palabras del Señor: “Amaos unos a otros como yo os he amado”.
