La advocación, de gran arraigo en la tradición católica, centra la devoción en los dolores de María al pie de la cruz
En la tarde de hoy, la Cofradía de Nuestra Señora de los Dolores conmemora la onomástica de su titular con una solemne eucaristía en el Templo Arciprestal de La Inmaculada Concepción. La misa, que tendrá lugar a las 20:00 horas, reunirá a cofrades y devotos en un acto cargado de recogimiento y fervor, en honor a una advocación profundamente ligada a la Semana Santa.
La Virgen de los Dolores, también conocida como la Dolorosa, remite a la imagen de María que acompaña a Cristo en el sufrimiento de la Pasión. La devoción, extendida desde el siglo XVII, pone el acento en los siete dolores que marcaron la vida de la Madre de Jesús, siendo especialmente venerada en España y en muchos países de tradición católica.
Antiguamente, la festividad se celebraba el viernes anterior al Domingo de Ramos, en lo que popularmente se conocía como la Virgen de los Dolores o Viernes de Dolores. Sin embargo, en 1913 el papa Pío X trasladó la conmemoración al 15 de septiembre, con el propósito de unirla a la celebración litúrgica de la Exaltación de la Santa Cruz y así subrayar el vínculo inseparable entre el sacrificio de Cristo y el dolor de su Madre.
