Álbum, pinchando sobre la foto

La Casa de la Tercera Edad de Pedro Lorca se vistió de misterio, color y alegría el pasado 30 de octubre para celebrar su ya tradicional Fiesta de Halloween, una cita esperada cada año por todos sus socios y socias. El centro, que siempre se distingue por su ambiente familiar y su entusiasmo, se llenó en esta ocasión de disfraces originales, música, risas y una gran dosis de ingenio que convirtió la tarde en una velada inolvidable.

El presidente de la casa, José Gómez “Zamora”, dio la bienvenida a los asistentes con su habitual simpatía, animando a todos a disfrutar de la jornada y a dejar volar la imaginación. Desde temprano, el recinto fue cobrando vida con una decoración especialmente cuidada para la ocasión: calabazas talladas, telas de araña, murciélagos, fantasmas colgantes y luces tenues que daban al salón un aire misterioso pero acogedor.

Los mayores, siempre dispuestos a participar y a pasarlo bien, se presentaron con disfraces de lo más variados. Hubo brujas con escobas mágicas, vampiros elegantes, esqueletos bailones, diablos juguetones, momias envueltas en risas y hasta algún fantasma despistado que provocó más carcajadas que sustos. Cada atuendo reflejaba el esfuerzo y la creatividad de los participantes, que demostraron que la edad no es un obstáculo para mantener vivo el espíritu festivo.

Durante la tarde se celebraron distintos juegos y concursos que animaron la jornada. No faltó la música, que invitó a todos a salir a la pista y disfrutar de unos bailes tan animados como entrañables. Las canciones más populares pusieron el ritmo a una tarde en la que el buen humor y las ganas de compartir fueron los verdaderos protagonistas. También hubo un pequeño concurso de disfraces, en el que se premió la originalidad y la simpatía de los participantes. Los premios se entregaron entre aplausos y bromas, en un ambiente de camaradería que reflejó perfectamente el espíritu de la Casa Pedro Lorca.

A lo largo de la celebración, se sirvieron dulces típicos de la temporada y refrescos, acompañados de las inevitables historias y anécdotas que los socios comparten en cada encuentro. Más que una fiesta de sustos, fue una fiesta de convivencia, donde la amistad y el cariño se hicieron presentes en cada sonrisa.

El presidente y la junta directiva quisieron agradecer a todos los asistentes su entusiasmo y participación, destacando que el verdadero éxito de esta celebración está en mantener viva la ilusión y el deseo de disfrutar juntos de cada momento. Con humor, alegría y un espíritu joven, los mayores de San Pascual demostraron que también saben celebrar Halloween a su manera: con corazón, con ingenio y con muchas ganas de pasarlo bien.

En la Casa de la Tercera Edad de Pedro Lorca, el miedo se transformó en magia, y Halloween volvió a ser una celebración del compañerismo, la risa y el afecto compartido. Una tarde para recordar, donde la edad se quedó en la puerta y todos fueron, por unas horas, niños otra vez disfrutando de la emoción de una fiesta única.