Un proyecto de 6,5 millones de euros recuperará este histórico inmueble y lo convertirá en centro de referencia con mirador y oficina de Turismo
Torrevieja ha dado un paso decisivo en la recuperación de su patrimonio industrial y cultural con el inicio de las obras de rehabilitación de la Fábrica de Hielo, uno de los edificios más singulares ligados a la tradición marinera de la ciudad. El proyecto, impulsado por el Ayuntamiento, contempla no solo la restauración del inmueble original, sino también la construcción de un edificio anexo que acogerá la nueva oficina de Turismo y diferentes dependencias municipales.
La intervención cuenta con una inversión cercana a los 6,5 millones de euros y un plazo de ejecución de 18 meses. Según el equipo de gobierno, el objetivo es claro: conservar la esencia histórica de la Fábrica de Hielo y, al mismo tiempo, dotar a Torrevieja de un espacio funcional y atractivo tanto para los vecinos como para quienes visiten la ciudad.
El diseño del nuevo complejo incluye un mirador que permitirá contemplar, desde una perspectiva privilegiada, el entorno del Museo del Mar y de la Sal, la dársena pesquera y la bahía de Torrevieja. De este modo, se reforzará la conexión entre el patrimonio histórico y la identidad marinera de la ciudad, ofreciendo a los visitantes una experiencia cultural y paisajística única.
La Fábrica de Hielo formó parte durante décadas de la vida cotidiana de los pescadores torrevejenses. Era allí donde se elaboraba el hielo necesario para conservar el pescado recién capturado antes de su distribución y venta. Hoy, esa memoria se recupera para dar un nuevo uso al edificio, que aspira a convertirse en símbolo de modernidad y respeto por las raíces locales.
El proyecto se enmarca dentro de una estrategia más amplia de revitalización del frente marítimo, que busca poner en valor la historia salinera y pesquera de Torrevieja, dinamizar su oferta turística y crear nuevos espacios de encuentro ciudadano. Desde el Ayuntamiento se subraya que esta actuación supondrá un antes y un después en la manera de mostrar y preservar el patrimonio de la ciudad.
Con esta rehabilitación, Torrevieja se suma a la tendencia de otras ciudades costeras que han sabido transformar sus antiguos espacios industriales en equipamientos culturales y turísticos, convirtiéndolos en motores de identidad y desarrollo económico.
