Las tradicionales Jornadas de Puertas Abiertas de la Virgen del Rocío pusieron ayer sábado el broche final a una nueva edición que, un año más, congregó a un numeroso público en el Parque de Europa. Durante varios días, fieles, vecinos y visitantes se acercaron hasta el espacio donde se levanta la futura Ermita de la Virgen, un proyecto impulsado por la Hermandad con el objetivo de dotar a la ciudad de un lugar de culto para su titular mariana.
Actualmente, la imagen de la Virgen del Rocío se encuentra en la parroquia de San Roque y Santa, pero la Hermandad trabaja con ilusión en la construcción de esta nueva sede, llamada a convertirse en punto de encuentro espiritual y cultural. José María Alarcón Ortiz, presidente de la entidad, ejerció como anfitrión de las jornadas, dando a conocer los avances de la Ermita y compartiendo con los asistentes la ilusión por ver culminado el proyecto.
Las actividades, que se celebraron a las puertas del recinto, combinaron el fervor religioso con un ambiente festivo y familiar. Durante cada jornada, los asistentes pudieron degustar bocadillos, montaditos y refrescos a precios populares, al tiempo que disfrutaban de sorteos, actuaciones musicales y bailes que llenaron de alegría las noches veraniegas. La programación, inspirada en las tradiciones andaluzas, convirtió el entorno en un rincón de hermandad y convivencia.
El cierre de las jornadas estuvo marcado por una noche de fiesta en la que no faltó el cante, el baile y la emoción compartida entre los presentes. Como colofón, se entonó la Salve Rociera ante la Blanca Paloma, en un momento de especial recogimiento que reflejó la profunda devoción que mueve a la Hermandad y a sus fieles.
Estas Jornadas de Puertas Abiertas, ya consolidadas en el calendario local del mes de agosto, han vuelto a demostrar su capacidad para reunir a la comunidad en torno a la Virgen del Rocío, uniendo tradición, fe y convivencia en un ambiente festivo y cercano.
