El Sporting Costablanca se adjudicó el Trofeo “Ciudad de Torrevieja” tras imponerse por 2-0 al Orihuela CF en un partido que, por intensidad y ambiente, tuvo más aroma de competición oficial que de pretemporada.

Álbum, pinchando sobre la foto

El encuentro se disputó en el Estadio Nelson Mandela, que presentó una magnífica entrada de público. Entre los asistentes se encontraban a vicealcaldesa de la ciudad, Rosario Martñinez Chazarra; la concejala de Deportes,  Diana Box, la esil de Parque y Jardines, Concha Sala y la de Personal, María José Ruiz,  además de representantes de TM Grupo Inmobiliario, patrocinador de ambos clubes. Antes del inicio, varios niños saharauis que han pasado el verano en Torrevieja gracias al club local recibieron un homenaje y diversos obsequios.

Primer tiempo: Morales golpea primero

El duelo comenzó igualado, aunque la presión alta de los salineros pronto inclinó la balanza. Siguiendo las directrices de Diego Piquero, jugadores como Mati, Ernesto y Morales generaban peligro constante en el área visitante, mientras que en la medular Manresa se encargaba de cortar las contras del Orihuela.

El equipo de «Pato», conjunto de Segunda RFEF, no renunciaba a su estilo y buscaba con insistencia la portería de Héctor Pizana, pero justo antes del descanso, una buena combinación local acabó en el 1-0 obra de Morales, para delirio de la afición que llenaba las gradas.

Segundo tiempo: debut soñado de Kale

Tras el paso por vestuarios, el Orihuela CF dio un paso al frente y buscó el empate con varias llegadas peligrosas. Sin embargo, se encontró con un Pizana inspirado que desbarató las ocasiones escorpiones. En el carrusel de cambios, llegó el debut de Kale, última incorporación salinera. El atacante no tardó en dejar su sello: controló un balón dentro del área y con gran calidad picó el esférico por encima del guardameta visitante, firmando el definitivo 2-0.

Fiesta salinera

El pitido final confirmó la victoria y el Sporting Costablanca levantó el Trofeo “Ciudad de Torrevieja” ante su público. Más allá del resultado, ambos equipos cumplieron el objetivo de sumar rodaje y ritmo competitivo, aunque la alegría fue completa para los locales, que celebraron el título en casa.