Torrevieja ya conoce a los galardonados de la 54ª edición del Premio “Diego Ramírez Pastor”, la más alta distinción que concede la ciudad a quienes destacan por su dedicación, vocación de servicio y amor por la comunidad. Tras la deliberación del jurado, integrado por 37 miembros —todos ellos premiados en ediciones anteriores—, el reconocimiento individual ha recaído en el cronista oficial de la ciudad, Francisco Sala, mientras que el premio en la categoría de entidad ha sido otorgado al Club Rotary de Torrevieja.
La reunión del jurado se celebró, como es tradición, en la sala de juntas del Real Club Náutico, bajo la presidencia del alcalde Eduardo Dolón, quien participó sin voz ni voto. El acto de entrega se celebrará el próximo 7 de diciembre en el Auditorio Internacional de Torrevieja, coincidiendo con la víspera del Día del Ausente, una fecha cargada de simbolismo para los torrevejenses.
Francisco Sala Aniorte, figura muy querida y respetada en el ámbito cultural y social de la ciudad, ha dedicado toda una vida a preservar la memoria colectiva de Torrevieja. Cronista oficial desde hace más de tres décadas, historiador, periodista y conferenciante, ha publicado numerosos libros y artículos sobre la historia local, las tradiciones marineras, las fiestas patronales y la evolución social y económica de la localidad salinera. Su incansable labor ha contribuido a fortalecer la identidad torrevejense y a transmitir el legado histórico a las nuevas generaciones. Su pasión por la cultura y su rigor en la documentación le han convertido en una referencia imprescindible para comprender la historia reciente de la ciudad.
Por su parte, el Club Rotary de Torrevieja, fundado en 1996, representa la cara más solidaria y discreta del tejido asociativo local. Integrado por profesionales de distintos ámbitos, el club desarrolla una constante labor altruista orientada al apoyo de causas sociales, la ayuda a familias necesitadas, la cooperación internacional y el fomento de valores éticos y humanitarios. Entre sus acciones más destacadas se encuentran las campañas de recogida de alimentos, proyectos educativos, programas de intercambio juvenil y colaboraciones con entidades benéficas locales.
El reconocimiento conjunto a Francisco Sala y al Club Rotary pone de manifiesto la importancia de la dedicación individual y del trabajo en equipo en beneficio de la comunidad. Dos trayectorias distintas pero unidas por un mismo propósito: hacer de Torrevieja una ciudad más culta, solidaria y comprometida con su gente.
El próximo 7 de diciembre, “Día del Ausente” y víspera de la festividad de la Inmaculada Concepción, patrona de la ciudad, el Auditorio Internacional se vestirá de gala para rendir homenaje a quienes, con su esfuerzo silencioso y constante, mantienen viva la esencia de lo mejor del espíritu torrevejense.
