En la mañana de ayer domingo, los jardines del Auditorio Internacional de Torrevieja se convirtieron en un rincón de Andalucía frente a la Laguna Salada. Bajo un sol amable y un ambiente festivo, se celebró la octava edición del ciclo ‘Flamenco & Sal’, una cita ya imprescindible para los amantes del arte jondo y la buena vida, que unió el sabor de una copa de vino o vermú con la emoción del cante, el toque y el baile.
El público, numeroso y entusiasta, llenó las dos zonas habilitadas para la ocasión: la arbolada, donde tuvo lugar la recepción y la degustación, y la explanada, convertida en escenario al aire libre para el espectáculo flamenco titulado ‘Flamenco, cultura y raíces de un pueblo’.
El guitarrista Antonio Muñoz, figura reconocida en el panorama flamenco internacional y guitarrista oficial del prestigioso Festival del Cante de las Minas, ofreció una actuación memorable. Acompañado por la voz profunda y sincera de Bastián Contreras y el arte vibrante al baile de Mamen Baños, el maestro llevó al público a un viaje sonoro por los palos más sentidos del flamenco: desde la soleá hasta las bulerías, pasando por fandangos y tangos llenos de fuerza y sentimiento.
El espectáculo fue mucho más que una muestra musical: fue una declaración de amor a las raíces, a la tierra y a la tradición andaluza. Cada nota, cada golpe de tacón, cada giro de falda contaba una historia. El duende se hizo presente entre los olivos, las copas de vino y las miradas embelesadas de los asistentes, que respondieron con aplausos y olés espontáneos.
La cuidada puesta en escena, la cercanía entre artistas y público, y el entorno natural de los jardines, con las Salinas de Torrevieja al fondo, crearon una atmósfera única. Era imposible no dejarse llevar por la magia de la música, por ese poder del flamenco para unir emoción y alegría en un mismo compás.
Durante la jornada, los asistentes disfrutaron también de la propuesta gastronómica exclusiva ‘Spain Tasting Box’, que incluía delicias como jamón ibérico, quesos artesanos, mini fuets, aceitunas aliñadas y picos crujientes, todo maridado con vino o cava. Una experiencia sensorial completa que fusionó cultura, gastronomía y paisaje en perfecta armonía.
Con esta octava edición, ‘Flamenco & Sal’ vuelve a consolidarse como una de las actividades culturales más esperadas del año, uniendo el alma del flamenco con el sabor mediterráneo de Torrevieja. Y mientras el eco de la guitarra de Antonio Muñoz se apagaba lentamente entre palmas y sonrisas, quedaba la certeza de que este encuentro seguirá creciendo, llevando cada año un pedacito de arte y emoción a los jardines del Auditorio.
