«Esta noche hay función» acaba, entre mucha mierda, en el Aula universitaria para mayores
Ovaciones y bravos para tres actores en la Universidad Abierta de la UNED

Fin de Curso Tetaro UNED 1

Ayer tarde concluyó el primero de los ocho cursos del programa Universidad Abierta de la UNED de Torrevieja. Con el título «Esta noche hay función», el director de escena y actor Joan Fabrellas ha desarrollado una panorámica del teatro contemporáneo español durante el siglo XX. El éxito de cada una de las siete sesiones se ha fundamentado en la selección de escenas de las mejores comedias –con muchos pasajes repletos de humor– y los más emotivos dramas de numerosos dramaturgos de nuestro país. “Al decir dramaturgos –explicó Fabrellas–, incluimos a mujeres escritoras”. El descubrimiento de importantes literatas ha sido una de las más relevantes sorpresas del curso. “Pocos nombres de dramaturgas en los libros de texto. La enseñanza convencional nos ha escatimado a las mujeres”. Jesucristo Riquelme, el coordinador de UNED Torrevieja, ha querido destacar que, en 2015, en el documental de Tània Balló titulado Las sinsombrero, se recurrió por primera vez a este sobrenombre para referirse a un grupo de creadoras –pintoras, literatas, filósofas, músicas…– que destacaron en el contexto que originó la generación del 27: “Algunas dramaturgas eran desconocidas y han pasado a formar parte de los más progresistas y ajustados manuales de textos preuniversitarios y universitarios.

Fin de Curso Tetaro UNED 2

Por ejemplo, los libros de ediciones Micomicona, la editorial valenciana, descuellan por su rigor y por su capacidad divulgativa, y por ser verdaderas antologías como ejemplo de la forma ideal y más auténtica de aprender literatura: estamos ante una invitación a leer literatura apoyados en una guía esclarecedora del lenguaje literario, de los recursos escénicos y de la situación histórica de cada obra”. En este curso se ha rebelado como la autora de muchas obras firmadas por don Gregorio Martínez Sierra su esposa María de la O Lejárraga; se han leído fragmentos de Concha Méndez, la compañera de Manuel Altolaguirre, y de María Teresa León, la mujer de Rafael Alberti. El público, en su rol de espectador más que de estudiante, ha reído con pasajes de Miguel Mihura, de los hermanos Álvarez Quintero y de Carlos Arniches; se ha emocionado con escenas de García Lorca; se ha quedado ojiplático con la modernidad de un esperpéntico Valle Inclán, con el absurdo de Fernando Arrabal, con la audacia escénica de Franscisco Nieva o la perspectiva profunda de Paloma Pedrero, Carmen Resino y Yolanda García Serrano. Fabrellas recordó haber leído una imaginaria alineación de once autores masculinos del grupo del 27, insertos en una cancha de fútbol, y, junto a esa disposición de escritores conocidos, otra alineación de once escritoras de la misma época: “Este ajuste de cuentas solo es posible de la pluma y del ingenio de gente como  Riquelme, que lo viene haciendo, con numerosas páginas, en color violeta, en sus libros de bachillerato, desde hace más de dos lustros”. Así quiso regalar los oídos del coordinador de la UNED torrevejense el aplaudido actor-ponente ilici-gaditano. Fabrellas cerró su panorámica con una explicación del gran espectáculo del teatro de grupo: Joglars, Comediants, Dagoll-Dagom y, sobre todo, La cubana; uno de los asistentes más participativos y conocedor del arte de Talía, como espectador, destacó la brillantez y la originalidad de la puesta en escena de La cubana en Una noche en la ópera.

Para garantizar el éxito de las sesiones explicativas, Joan Fabrellas ha acertado con la decisión de hacerse acompañar, todos los días, de dos espléndidos actores: Nuria Sánchez y Miguel Lázaro; estos consolidados actores y el propio Fabrellas han puesto voz y mímica a personajes de la escena hispana con frecuencia desconocidos. El estudiantado sénior de la UNED de Torrevieja se convirtió durante estas tardes de octubre en espectadores de privilegio: mostraron su aprobación sin reprimir ovaciones tras cada dramatización o lectura teatral.

Joan Fabrellas se estrenó como actor en 1984, a sus veinte años, con un personaje de vanguardia, con el Vladimir de la versión de tipo clown que hizo el recordado Antonio González –el de La carátula, de Elche– de la obra Esperando a Godot, de Samuel Beckett. Una obra que siempre se había imaginado en un negro sofocante y con un existencialismo asfixiante, es vista por el director ilicitano como una puesta en escena dominada por el blanco, de hilaridad luminosamente iluminada por unos diálogos entre Vladimir y Estragón que parecían nuevos. ¡Qué mejor bautismo actoral que un trabajo provocador y vanguardista! Joan Fabrellas ha sabido explotar su doble formación dramática: la del licenciado en Filología, como académico del texto dramático –el texto literario o escrito/declamado–, y la del graduado en la Escuela Superior de Arte Dramático (la ESAD), como avezado especialista en el texto teatral –el del lenguaje escénico propio de la representación más allá de lo meramente literario: el movimiento de los actores, su vestuario, su maquillaje, el decorado y la escenografía, la luminotecnia, el atrezzo, la relación de lo representado y el espacio o los mismísimos espectadores…

La destreza del ponente invitado por la UNED de Torrevieja como director de escena de más de veinte montaje y su virtuosismo como escritor de obras como El gorrión y el poeta, El hechizo del dragón o Pandemónium, así como su labor profesional en tareas de redactor publicitario le han servido para enfocar con acierto comunicativo su programación y para mantener la atención de un público ciertamente entregado.

Fabrellas, en los últimos años, ha participado en producciones de las compañías Arizona teatro y de la mencionada La carreta teatro. “Recientemente pudimos deleitarnos con un dramón, en el Teatro Capitol, de Rojales: ¿Quién teme (a Virginia Woolf)?, del estadounidense Edward Albee, dirigido por Ramón Parera, en el que Fabrellas encarna el personaje de George. y Eva Latorre, el de Martha. Todos recordamos la versión llevada al cine y protagonizada por Richard Burton y Elizabeth Taylor. Todo un reto resuelto con soltura e ingenio”. Para 2026, se anuncia Mistero Buffo, del tándem italiano Franca Rame y Darío Fo –este último, premio Nobel de Literatura de 1997–, sobre la vida de los juglares medievales, y Ruleta rusa, la loca comedia de tintes dramáticos de Anton Chejov. Ahora mismo, el inminente 8 de noviembre, también podríamos disfrutar de la actuación de los tres excelentes actores en la versión de El cornudo apaleado, sobre textos de Bocaccio y de Alejandro Casona en el marco del Festival Medieval de Elche.

Anímense, vayan al teatro: no en vano en Torrevieja seguimos teniendo una tradición de buenos directores de escuela de teatro: desde el recordado Raúl Ferrández hasta el actual, el creativo y animoso Matías Antón.