Sueña Torrevieja ha denunciado que el pasado verano ha sido “el peor en años” en lo que respecta al servicio de taxis en la ciudad

Taxis-Torrevieja

La formación política local ha registrado sus propuestas en el expediente 88058-2025, relativo a la creación de nuevas licencias de taxi tanto ordinarias como temporales en la ciudad, y ha solicitado formalmente al Ayuntamiento que incorpore estas medidas antes del próximo verano.

Sueña Torrevieja ha denunciado que el pasado verano ha sido “el peor en años” en lo que respecta al servicio de taxi en la ciudad. La formación política local asegura que se produjeron situaciones muy graves: personas que perdieron vuelos por no poder conseguir un vehículo a tiempo, mayores que no tuvieron transporte para acudir a centros de salud, discusiones en las paradas por las largas esperas y hosteleros que vieron perjudicados sus negocios porque muchos clientes de las urbanizaciones decidieron no desplazarse a Torrevieja por miedo a quedarse sin regreso.

Según el análisis realizado por la formación política, las causas de este colapso fueron dobles: por un lado, la insuficiencia de licencias en temporada alta, y por otro, la implantación todavía inmadura de las herramientas tecnológicas de gestión del servicio, como las aplicaciones móviles y los contestadores con inteligencia artificial, que en demasiadas ocasiones dejaron a los usuarios sin solución.

El portavoz de Sueña Torrevieja, Pablo Samper, ha sido claro: “No se trata de señalar a nadie, sino de arreglarlo ya. Torrevieja es una ciudad turística en expansión y no puede repetir un verano con colas, gente perdiendo vuelos y mayores sin taxi para ir al médico. Pedimos ampliar licencias y arreglar de inmediato lo que no funciona de las apps.”

Durante los meses estivales, los principales puntos de demanda registraron largas colas y esperas, con incidentes y discusiones debido a la saturación del servicio. Muchos clientes procedentes de urbanizaciones optaron por no acudir a la ciudad, al temer que después no encontrarían transporte de vuelta. Personas mayores se quedaron sin poder acudir a citas médicas y hospitalarias, y también se registraron casos de viajeros que perdieron vuelos por la imposibilidad de conseguir taxi a tiempo.

En cuanto a la tecnología, el contestador automático con inteligencia artificial presentó fallos relevantes: no reconocía bien direcciones ni acentos de extranjeros —procedentes de países como Noruega, Suecia, Reino Unido, Polonia o Rusia—, lo que obligaba a los usuarios a repetir varias veces la información, y, en caso de no entenderla, el sistema terminaba cortando la llamada.