«Espuma de Mar” (2ª Entrega)

El proyecto poético y musical de Eduardo Aranda, “Espuma de Mar”, ha vivido su segunda entrega, consolidándose como una iniciativa cultural cargada de emoción y arraigo en la ciudad de la sal. Una propuesta que, a través de la palabra y la música, vuelve a rendir tributo al entorno, a las tradiciones y al alma marinera de Torrevieja.

Entre los versos de Valerie, vecina francesa que lleva casi cuatro décadas en Torrevieja, emerge un canto de amor a esta tierra de singular belleza y a la protección de la Purísima, cuyo manto virginal cobija a generaciones enteras.

La voz de Sofía nos transporta a la Torrevieja más profunda y marinera, aquella que se reconoce en sus raíces y que atrapa a quien la pisa con un hechizo de brisa y espuma capaz de embelesar en un suspiro.

Especialmente conmovedoras resultan las palabras de Expedito Vázquez, quien reflexiona sobre el poder sanador de la música. Sus versos nacieron al observar cómo, incluso en enfermos aquejados de demencia, la melodía es capaz de despertar recuerdos dormidos, trayendo de vuelta canciones interpretadas durante toda una vida. Esa magia de las habaneras y de Torrevieja, grabada en lo más hondo de la memoria, permanece intacta aunque se desvanezca la capacidad de recordar un nombre o de pronunciar una palabra.

“La música es la ingeniería de la vida, pura física y química. Cura y sana, no solo a los humanos, también a los animales. Desde el latido maternal en el vientre hasta el murmullo eterno del mar, son vibraciones que nos acompañan hasta el último día”, confiesa Vázquez, convencido de que las habaneras seguirán latiendo incluso en la fragilidad de la memoria.

“Espuma de Mar” vuelve a demostrar que Torrevieja no solo es un lugar, sino una emoción que se escribe, se canta y se siente con la misma intensidad con la que el mar rompe contra la costa.