La gala reunió a autoridades, asociaciones y artistas locales en un acto cargado de sentimiento, donde la Chirigota “Los Sangochaos” estrenó un pasodoble dedicado a la memoria de Tomás.
La ciudad de Torrevieja vivió anoche una cita muy especial con motivo del quinto aniversario de la Asociación Donaciones Torrevieja. La entidad solidaria celebró una gala homenaje en memoria de Tomás Ballester Herrera, figura clave en los inicios del proyecto y referente de apoyo moral y humano en los momentos más difíciles. El acto, presentado por la presidenta de la entidad organizadora, Blanca Delrieu Torregrosa, contó con la presencia del alcalde de Torrevieja, Eduardo Dolón, la Dama de la Sal, Ana Vidal, y los concejales del equipo de gobierno Federico Alarcón, Ricardo Recuero, Concha Sala, Óscar Urtasun, Diana Box y Trudy Páez, además de numerosos miembros de otras asociaciones que siempre han apoyado los proyectos solidarios de la entidad.
Durante su intervención, Blanca Delrieu recordó que, cuando las críticas y las dudas amenazaban con frenar el sueño de ayudar a los más necesitados, Tomás Ballester fue un sostén inquebrantable: amigo, consejero y apoyo constante que transmitió la confianza necesaria para seguir adelante. Antes de su fallecimiento, recibió una promesa: resistir al menos cinco años al frente de la asociación. Hoy, ese compromiso se ha cumplido con creces, consolidando a Donaciones Torrevieja como un motor de solidaridad en la ciudad.
El homenaje quiso también resaltar otro de los sueños de Tomás: la unión del tejido asociativo torrevejense. Él creía firmemente en una ciudad donde las entidades no compitieran entre sí, sino que trabajaran juntas, como una gran familia en beneficio de la comunidad. Lo que en su día pareció un anhelo difícil, hoy se refleja en la cooperación activa entre asociaciones, que han encontrado en la colaboración una fórmula eficaz para multiplicar su impacto social.
La gala ofreció un variado espectáculo que abrió el Coro “Alegría”, fundado por otro gran torrevejense, José Miguel Gómez “Peperrín”. A continuación actuaron los profesores de la escuela de baile Back Step Dance Academy (Pi & S), seguidos por los niños de Apanee, que interpretaron la canción “Tu ángel de la guarda”, de David Giménez y Lorena Santos, recibiendo una gran ovación. Los niños de Alpe participaron con un simpático vídeo en recuerdo de Tomás Ballester.
También se proyectó un vídeo sobre las promesas cumplidas por la asociación y el trabajo realizado a lo largo de estos cinco años, destacando la labor solidaria durante la DANA de Valencia, mientras sonaba la canción “Tengo un ángel” de Álex Rodríguez.
Uno de los momentos más emotivos llegó cuando la presentadora hizo subir al escenario al numeroso equipo de voluntarios de “Donativos Torrevieja y Alrededores”, que recibieron una rosa blanca. Cada uno pronunció unas palabras y depositó la flor a los pies de una fotografía de Tomás Ballester, situada en un lateral del escenario, enmarcada por dos alas blancas.
Las palabras de Martina, voluntaria y amiga personal de Tomás, emocionaron al público. Con lágrimas en los ojos —y alguna nota de humor— relató sus vivencias junto a él, recordando cómo su ejemplo la inspiró a colaborar activamente en diversas asociaciones.
El punto culminante de la noche lo protagonizó la Chirigota “Los Sangochaos”, que interpretó dos pasodobles: el primero dedicado a Torrevieja y el segundo, estrenado para la ocasión, en homenaje a Tomás Ballester. Su interpretación arrancó lágrimas y una prolongada ovación del público, que se puso en pie durante varios minutos.
El alcalde de Torrevieja, Eduardo Dolón, dedicó unas sentidas palabras al que fuera uno de sus concejales más fieles y humildes, destacando su dedicación y su lucha constante por el bienestar de los demás.
Durante el acto se reconoció también la labor de los medios de comunicación que han apoyado desinteresadamente el proyecto. Por Objetivo Torrevieja recibieron una placa conmemorativa Fernando Guardiola y Joaquín Carrión, además de representantes de Televisión Torrevieja y Torrevieja Radio. Se respetó el deseo de la familia de no subir al escenario, aunque posteriormente recibieron unos obsequios.
La gala concluyó con la proyección de un vídeo que repasó momentos de la vida y labor de Tomás Ballester Herrera, mientras sonaba “La Fiesta” de Pedro Capó. El público, con velas encendidas, iluminó el patio de butacas como símbolo de esperanza y recuerdo para el amigo que, aunque ausente, sigue muy presente en el corazón de todos.

