Más de cuarenta niños, acompañados de sus padres, se dieron cita ayer el Kiosko de la Estación, que les preparó una fiesta de Halloween inolvidable. Desde primeras horas de la tarde lo niños fueron acudiendo disfrazados para ocasión con las ropas más adecuadas para celebrar tal ocasión. Todo comenzó con una “terrorífica” merienda”, entre telarañas y muertos vivientes, y acabó, como no podía ser de otra manera en el terrible “Túnel del Terror”, del que disfrutaron grandes y pequeños. Como fin de la tarde tuvo lugar un baile en que participaron todos al ritmo de las músicas más tétricas.
