Álbum, pinchando sobre la foto

El salón de actos de la Casa del Pueblo se llenó anoche de vecinos, militantes y amigos del PSOE de Torrevieja que acudieron a un encuentro marcado por la memoria y el homenaje. La conferencia, impartida por la historiadora y escritora Carolina Martínez López y presentada por la secretaria general del PSOE local, Bárbara Soler, tuvo como eje central el recuerdo del bombardeo de Torrevieja el 25 de agosto de 1938, un episodio doloroso que marcó para siempre la historia de la ciudad.Carolina Martínez situó a los asistentes en el contexto de la Torrevieja de finales de los años treinta, apoyándose en los testimonios de supervivientes, en pasajes de su propio libro “Un pueblo en la retaguardia” y en la obra de Miguel S. Puchol Franc, “Bombardeos en Torrevieja”. Su relato fue mucho más que un repaso histórico: supo recrear la vida cotidiana de un pueblo en guerra, describiendo con detalle cómo la población seguía su rutina entre playas concurridas, competiciones de vela latina y la abundancia de pescado fresco en la lonja, sin imaginar que el verano de 1938 quedaría grabado en la memoria colectiva por la tragedia.

La ponente recordó que aquel 25 de agosto, los vecinos vieron llegar a los aviones que sobrevolaban la ciudad en formación triangular y, creyendo que eran propios, no corrieron a los refugios. Minutos después, las bombas cayeron sobre el puerto, la pescadería y el barrio de la Punta, arrasando casas y destrozando vidas. Martínez describió cómo la metralla rompía rejas y fachadas, cómo las viviendas cedían al impacto y cómo el miedo se apoderó de calles hoy tan familiares como Pedro Lorca, Torrevejenses Ausentes o la plaza Capdepont.

En medio del horror, surgió la solidaridad de un pueblo que se volcó en rescatar a los heridos, trasladarlos a las Casas de Socorro y consultas médicas, y en acompañar con dolor a las familias que habían perdido a sus seres queridos. Los cuerpos fueron enterrados en el antiguo cementerio, junto a la llamada Cibeles, en un gesto de respeto y comunidad que mostró la fortaleza de Torrevieja en tiempos oscuros.

El momento más conmovedor de la conferencia llegó cuando Carolina Martínez quiso rendir un homenaje personal nombrando uno a uno a los diecinueve fallecidos en aquel bombardeo: el capitán Miguel García Cuello (32 años), el capitán Francisco Hernández Hernández (28), el soldado Francisco Desamparado Moreno (22), Antonio Moreno Guardiola (32), Joaquina Antolinos Zapata (32), María Antonia Moreno Antolinos (10), Rafael Clemares Sala (35), Ángeles Cerezuela Guardiola (33), Ángeles Andréu Cerezuela (10), Manuel Andréu Cerezuela (11 meses), Anastasio Blanco Ballester (12), Cayetano Sánchez Sanz (9), Francisco Desamparado Sánchez (2 meses), María Quer Piorno (13), Mercedes Martínez Blesa (15), Josefa Alar Linares (61), Concepción Aracil Rives (22), Francisca Vidal Baños (22) y Rosario Vidal Baños (21).

Nombrarlos, explicó Martínez, es rescatar sus vidas del olvido y devolverles la dignidad que la barbarie intentó arrebatar. Entre silencios emocionados y gestos de respeto, el público acompañó ese momento como si estuviera presente en una ceremonia íntima, donde la historia y la memoria se entrelazaron para mantener viva la voz de quienes ya no están.

Con esta conferencia, el PSOE de Torrevieja no solo recordó a las víctimas del bombardeo, sino que también reafirmó el compromiso de preservar la memoria histórica como herramienta de convivencia y de paz. Ocho décadas después, la herida de aquel 25 de agosto sigue recordando la importancia de no olvidar.