1. Manuel Bueno Rubio

    Asistí a la rueda de prensa para la presentación de la muestra de teatro local de Torrevieja. Eduardo Dolón, unos cuantos periodistas y seis, seis elementos (mejor, un elemento y cinco elementales) responsables de seis puestas en escena. Leo, al día siguiente, notas de prensa en diversos medios y todos dicen lo mismo: nada, excepto la transcripción del programa oficial. Uf!!, el periodismo de opinión, ¿dónde está?. Chicos que estamos en un pais que, todavía, se pueden decir las cosas. Al terminar la rueda de prensa, Eduardo pregunta si hay preguntas y el silencio se hace en la sala. Todos corren y a comer o a otra cosa que ya se nos hace tarde.

  2. Me tiré a la calle preguntándome porqué no había habido preguntas. A los periodistas no les era suficientemente consistente el asunto (la muestra)?. Los seis grupos no teníamos ni chicha ni limoná?. Había prisa por tomarse el vermú?. Están acostumbrados al «asunto oficial» y no enredes más?. Pedro les ha dado suficiente caña a ellos y publicidad a sus empresas como para que lo oficial sea la única opinión? Son tímidos? Son unos cortaos? Son de provincias y en provincias no se pregunta a los mindundis teatrales como nosotros?. JOder, que cruz!, con las cosas que ocurren en este pueblo. En fin. Yo les lancé un cabo sobre mi obra de teatro en la que se hablaba de la corrupción política y el escándalo financiero. Y nadie dijo ná. A nadie le afecta?. Todos tienen curro y por eso se acabó la función y a casa?.
  3. Uff!, menos mal que leyendo algunos de los comentarios de los ciudadanos de Torrevieja sobre el anuncio
  4. de la muestra en  un periódico local, éstos opinan sobre el director de la escuela de teatro municipal de Torrevieja, Raúl Ferrández. Y opinan y dudan sobre asuntos como su titulación, capacitación y mérito de este señor para dirigir la escuela. Me ánimo, y arrimo mi opinión a esta gente atrevida y tertuliana, mira tú..
  5. ¿Titulación,capacitación, mérito?
    Un título no acredita nada. Puedes ser un cretino y tener en tu poder la licencia para diagnosticar enfermedades imaginarias, erróneas o incluso provocarlas con tu tontería. Cruyff se negó siempre a sacarse el título de entrenador. Es obvio, no?. La mayoría tenemos el carné de conducir y los resultados prácticos son bastante tristes. Titulitis, para los cortos de miras, nada mas. Todos conocemos casos donde las acreditaciones de los individuos que nos atienden no corresponden al comportamiento y destreza que después muestran.Cierto que la sociedad que hemos heredado se rige por estas pautas (y así nos va).
    Mi sentir se aproxima más a la capacitación. Soy capaz, es decir atesoro condiciones para desarrollar un trabajo, y además lo ejecuto bien (colmo las expectativas de quienes han confiado en mi). Pero tampoco, la capacitación nos asegura gran cosa. Gente capacitada, es absentista o desidiosa a la hora de afrontar las tareas. No sé, pues.
  6. Y el mérito, no sé lo que es. ¿Qué tiene más mérito: hacer una tarea sencilla para una persona afectada por el síndrome de Down o conseguir 6 Roland Garros siendo un superdotado?. En fin.
    Una vez definido esto, pasemos a la persona que les ocupa: Raúl Ferrández.
    Este señor, es titulado?.NO sé, ni me importa, que lo diga él, o quien corresponda, para que el ciudadano que paga con sus impuestos su sueldo se tranquilice.
    ¿Está capacitado para el puesto que ocupa?.
    Pues sí. Pues sí, para los políticos que le han designado (¿o quizás hubo oposición?, ¿es funcionario porque sí o se las tuvo que ver con otros dignamente?: otra vez, ni lo sé ni me importa, que contesten ellos.El hace, perfectamente el papelón del guionazo que le han dictao y punto. O sea, bien.
    Mérito: muy poco. Me explico.Pienso, que un director de una escuela de teatro está para “romper” el guión que le dicten los políticos, tomar iniciativas contundentes y ser el estímulo contracultural que un “elenco” de ciudadanos se merecen. El teatro está para ilustrar y potenciar la pureza y el espíritu noble del individuo, que los que “parten el bacalao” una y otra vez, se han encargado de domesticar, retorcer y explotar. Por el teatro se debería denunciar el asalto continuo de nuestros ideales por las fuerzas del “orden” (nuestros queridos políticos), se debería de transgredir la normativa establecida y potenciar al individuo como ser creativo y libre.
    En una escuela de teatro se debe de ayudar al que acude a ser más natural, emotivo y libre. Y solo cuando uno lo es, puede transmitir estas cosas. Una escuela de este tipo debe ser “revolucionaria” (en ideas, comportamientos,juegos y textos). No puedo dar la razón al que durante tantos años no ha sido capaz de imponer estas pautas imprescindibles para la interpretación (lo sé porque alguno de sus alumnos han caido en mis manos y he tenido, en primer lugar, que dexintosicarlos de los hábitos trasnochados, rancios y rígidos de la vieja escuela,por no hablar de la vida en sí).
    Una escuela de teatro no es una guardería, ni un geriátrico, en el que solamente caben individuos con los que nos llevamos bien para conseguir un apoyo logístico e interesado(como los políticos en época de elecciones). De esta relación “fraternal” surge una “dependencia” recíproca en la que todos se abrazan y son de la misma camada.Y con eso hemos cumplido, y formamos los cinco grupos de la muestra local de teatro. NO, para nada. La escuela de teatro (como todas las escuelas) deberían ser la punta del iceberg que enseñara todo el bagage que interiormente hemos aprendido sobre lo auténtico y lo falso, la emoción y lo banal, la esperanza y la oscuridad, lo nuevo y lo que se nos muere entre las manos.Las relaciones deben de renacer, como nosotros mismos, fluir. La escuela debe de ayudarnos a ser confiados en nuestros sueños.
    En todos estos años que llevo en Torrevieja no he visto iniciativa alguna, provocada por la escuela municipal de teatro de Torrevieja, que no sea el festival de escenas de fin de curso y alguna que otra obra (que se repiten una y otra vez) de personas mayores, amas de casa y alguna que otra asociación.
    Esto está bien para el primer par de años, luego hay que inventar, promover, agitar,rebelarse contra los que limitan la creatividad, expandirse, reinventarse y provocar luz, entusiasmo y alegría.
    No lo he visto en todos estos años, por eso yo, propongo, efectivamente una renovación de la dirección de esa escuela o, ya que viene un nuevo curso político, hacer una selección de posibles candidatos (tranquilos que no me voy a presentar)que propongan un programa de actuación para los próximos 4 años.
    Suerte a todos.
  7. Manuel Bueno
    Director de Colesterol Teatro
    Miembro del Consejo Asesor del IMC