Álbum, pinchando sobre la foto

VÍDEO: Pinchando AQUÍ

El Auditorio del Centro Cultural Virgen del Carmen vivió anoche una de esas veladas que dejan huella en la memoria colectiva de la ciudad. La Asociación de Salud Integral y Mejoras Psicofísicas y Psicosociales, Asimepp, celebró su vigésimo aniversario con una gala cargada de emoción, sensibilidad, música y reconocimiento al trabajo silencioso y constante que durante dos décadas ha desarrollado en favor de tantas personas que conviven diariamente con el dolor y la enfermedad.

El recinto se llenó hasta la bandera para acompañar a la asociación en una noche especialmente significativa, presentada por su presidenta, Maite Miralles, quien ejerció de anfitriona con cercanía y emoción visible durante todo el acto.

La gala contó con la presencia del alcalde de Torrevieja, Eduardo Dolón; el párroco de la Inmaculada, José Antonio Gea; la concejal de ONG’s, Trudy Páez; junto a los ediles Federico Alarcón, Sandra Sánchez, Rosa Cañón y Bárbara Soler. También asistió José Gabriel Cano Montoro, gerente del Departamento de Salud de Torrevieja, además de representantes de numerosas entidades y asociaciones de la ciudad como Rotary Club, Ars Creatio, Apaex y otros colectivos que quisieron respaldar con su presencia la importante labor social de Asimepp.

La apertura de la gala llegó con una explosión de alegría y color gracias a la comparsa internacional La Sal de Torrevieja, acompañada por su directora Conchita Mercader Valdés, que interpretó el emblemático tema Gracias por venir, arrancando los primeros aplausos de una noche destinada a emocionar de principio a fin.

Uno de los momentos centrales y más enriquecedores de la velada llegó con la conferencia ofrecida por el músico terapeuta Román Rodríguez, concertista, compositor e investigador especializado en la aplicación de la música y la musicoterapia para la salud, el bienestar y la calidad de vida.

Con una puesta en escena cercana, dinámica y profundamente humana, Román Rodríguez logró combinar divulgación científica accesible con experiencias musicales prácticas y participativas, centrando su intervención en la musicoterapia como herramienta de ayuda para el manejo de la fibromialgia y el dolor crónico.

A lo largo de su exposición explicó cómo la música puede influir positivamente en la salud física, emocional y mental, ofreciendo además pautas prácticas y experiencias guiadas que invitaron al público a implicarse activamente en cada ejercicio. Su intervención consiguió transformar el auditorio en un espacio compartido de emociones, sonrisas y reflexión, demostrando que la música no solo se escucha: también puede sanar, aliviar y acompañar.

El final de su intervención fue uno de los instantes más entrañables y divertidos de la noche. Tras un simpático ensayo colectivo que provocó risas y complicidad entre los asistentes, el público terminó cantando al unísono y a capela el inolvidable Himno a la alegría popularizado por Miguel Ríos. Un momento tan espontáneo como emocionante en el que, por unos minutos, desaparecieron las butacas, el protocolo y la timidez para dejar paso únicamente a la emoción compartida.

La gala continuó con la actuación de la academia de danza Mery Dance, cuya directora posee el título de diplomada en danza española por el Conservatorio Profesional de Danza de Murcia y formó parte durante veinte años del Ballet Español de Murcia, participando en giras internacionales por Francia, Londres e Italia tanto como cuerpo de baile como solista.

Las alumnas ofrecieron una coreografía cargada de simbolismo y sensibilidad, mostrando a través del baile un auténtico camino de superación personal y poniendo de relieve la importancia de la danza como herramienta terapéutica para enfermedades como la fibromialgia. La actuación fue recibida con una cerrada ovación por parte del público.

En una ciudad donde la tradición coral forma parte inseparable de su identidad cultural, no podía faltar la música de voces unidas. La Coral “Francisco Vallejos” bajo la dirección de Belén Puente, interpretó magistralmente las piezas Esta tierra, de Javier Busto; El último café, de Stamponi; y Linda Cubana, una popular habanera que conectó inmediatamente con la sensibilidad mediterránea del público torrevejense.

Tras las actuaciones, subieron al escenario el alcalde Eduardo Dolón y la concejal Trudy Páez, quienes quisieron destacar públicamente la extraordinaria labor que Asimepp realiza durante todo el año, subrayando especialmente el compromiso humano, social y sanitario que la asociación ha mantenido desde su fundación hace ahora veinte años.

La gala alcanzó su momento más espectacular en el cierre final, convertido en una auténtica explosión de emoción y color. Barras luminosas iluminaron el auditorio mientras la coral Francisco Vallejos interpretaba el himno optimista Color Esperanza, logrando poner al público en pie en una ovación cargada de emoción y gratitud.

Durante toda la velada se proyectaron diversos vídeos temáticos sobre la trayectoria de Asimepp, repasando actividades, talleres, vivencias y el trabajo diario que desarrolla la entidad. Especial emoción despertó el audiovisual final, dedicado al reciente traslado de la asociación a su nueva sede de la céntrica calle San Policarpo, agradeciendo a todas las personas e instituciones que hicieron posible este importante avance para el colectivo.

Breve semblanza de Román Rodríguez

Román Rodríguez

Román Rodríguez es músico terapeuta, concertista, compositor e investigador especializado en la aplicación de la música y la musicoterapia orientadas a la salud, el bienestar y la mejora de la calidad de vida. A lo largo de su trayectoria ha desarrollado una intensa labor divulgativa y formativa en el ámbito terapéutico, centrando buena parte de sus estudios y experiencias en la utilización de la música como herramienta complementaria para el tratamiento del dolor crónico, la fibromialgia y diversos procesos emocionales y psicosociales.

Su trabajo combina investigación científica, práctica musical y participación activa del público, ofreciendo propuestas innovadoras donde la música se convierte en un vehículo de estimulación cognitiva, emocional y física. Conferenciante habitual en encuentros especializados y actividades de sensibilización social, destaca por su capacidad para acercar conceptos complejos de forma sencilla, participativa y profundamente humana, logrando conectar con públicos muy diversos a través de experiencias musicales vivenciales.

Es licenciado en interpretación musical (especialidad saxofón) y ha registrado más de 280 obras de diversos estilos como jazz, pop y clásica. Fue integrante del grupo Café Quijano, compartiendo escenarios con artistas internacionales como Maná y Rosario Flores. Lidera el proyecto «Musicoterapia y Bienestar» y cuenta con 5 álbumes publicados como solista.

Su libro más reciente, “Salud y Música”, que se pudo a la venta en el hall del Auditorio, descubre los beneficios de la música para tu salud, aborda el impacto positivo de la música en todas las etapas de la vida. En esta obra explora el uso de la música para reducir la ansiedad y el estrés. Aplicaciones clínicas en casos de demencia y cuidados paliativos y herramientas prácticas para mejorar el bienestar emocional diario a través de la escucha activa.