Álbum, pinchando sobre la foto

La costa de Torrevieja recibe estos días la visita de una especie tan peculiar como inofensiva: la “medusa huevo frito”, cuyo nombre científico es Cotylorhiza tuberculata. Basta con mirarla para entender el apodo: su campana redondeada y amarillenta parece la yema de un huevo, mientras que los bordes blanquecinos evocan la clara.

Estas medusas pueden alcanzar hasta 25 centímetros de diámetro y son habituales en aguas cálidas del mar Mediterráneo y el mar Menor. A diferencia de otras especies, no representan un peligro para los bañistas, ya que su picadura es prácticamente imperceptible. De hecho, cumplen una función beneficiosa: contribuyen a filtrar el agua, ayudando a mantenerla más limpia.

Durante los meses de verano, la Cotylorhiza tuberculata suele aparecer en grandes enjambres, creando un auténtico espectáculo natural que sorprende tanto a residentes como a turistas. Su presencia, además de llamar la atención por sus colores y formas, es un recordatorio de la riqueza y biodiversidad de nuestras costas.

Las imágenes que ilustran esta curiosa llegada han sido tomadas por nuestro amigo y colaborador Juan Carlos García, quien ha sabido captar toda la belleza de estas visitantes veraniegas.